Levántanos, ilumínanos, purifícanos, y cierra nuestro corazón a todo lo que no seas Tú. Nos entregamos a Ti como tu propiedad, haz y deshaz, quita y pon, rompe y pule, quema y endereza; lo que Tú quieras, que nosotros no tenemos más voluntad que la tuya, ni queremos tener más vida que la que Tú nos des.
De veras, haz que sea tuyo este tiempo. Concédenos que Jesús viva en cada uno de nosotros, transformándonos en Él. Amén.
CCA