.
Un espacio propicio en el centro de Madrid para la oración, la meditación y el discernimiento personal…

para ahondar en algún aspecto en el autoconocimiento o la relación con Dios…

para tomar distancia y ver las cosas desde Dios...


La comunidad de Misioneros del Espíritu Santo de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe te ofrece su casa.

¿A quién ofrecemos esta experiencia?

A mujeres y hombres de entre 18 y 30 años que busquen el espacio como medio para ahondar en el autoconocimiento, discernimiento, orden interno…

¿En qué consiste la experiencia?

Estancia de uno o dos días. Puedes llegar la noche previa y salir en la mañana del día siguiente a la experiencia.

Podrás aprovechar para estar a solas, leer, escribir, meditar, orar, compartir…. Un miembro de la comunidad te acompañará y te apoyará, si lo necesitas, con material adecuado y momentos formales de diálogo.


Como espacios físicos te ofrecemos habitación y capilla de comunidad. Tiene cerca el parque de Berlín para pasear.

Convivirás con la comunidad en oraciones, comidas y la vida cotidiana de casa.


¿Qué te pedimos?

Tener alguna entrevista previa con alguno de nosotros para conocer tu situación y preveer mejor la manera de acompañarte y ayudarte

¿Hay alguna aportación económica?

Cada persona da una cooperación voluntaria.

Contacto:

Misioneros del Espíritu Santo
c/ Puerto Rico 1, Madrid
91 457 00 39
91 457 52 28

jueves 17 de septiembre de 2009

Oración en tiempo de discernimiento

¡Espíritu Santo!, a Ti consagramos este tiempo de discernimiento: de Ti esperamos la luz, el calor, la vida que necesitamos aspirar para vivificarnos: lava lo que está sucio; nos sobran muchas cosas, nos faltan otras. Sánanos, fortalécenos, ilumínanos, cúbrenos con tus alas, y haz germinar en nuestro corazón lo que de Ti recibamos.


Levántanos, ilumínanos, purifícanos, y cierra nuestro corazón a todo lo que no seas Tú. Nos entregamos a Ti como tu propiedad, haz y deshaz, quita y pon, rompe y pule, quema y endereza; lo que Tú quieras, que nosotros no tenemos más voluntad que la tuya, ni queremos tener más vida que la que Tú nos des.

De veras, haz que sea tuyo este tiempo. Concédenos que Jesús viva en cada uno de nosotros, transformándonos en Él. Amén.
CCA